Equipo Animal Jazz
Nuestro equipo está seleccionado con mucho mimo y cada una de las personas que lo conformamos sumamos nuestras fortalezas e inquietudes para que Animal Jazz sea lo más rica posible. Creemos firmemente en la idea de que todo el mundo, sin importar aspectos como la edad, la corporalidad o la experiencia previa, puede aprender a bailar. Y por eso enseñamos desde la cercanía y la empatía, respetando el ritmo de cada persona a la vez que empujándola a ir un paso más allá en cada aprendizaje.
Carla Stinus
Carla siempre ha apostado por la idea de que que cada persona puede aprender a bailar si encuentra el lugar y el ambiente adecuado y por eso creó Animal Jazz. Ella dirige y coordina el proyecto. Con una amplia trayectoria en la danza, está especializada en Lindy hop y Solo jazz.
Lara Cano
Se inició en el mundo de la danza de muy pequeña tomando clases de ballet, claqué, hip hop y funky. En un viaje a Oporto en 2012 vio bailar por primera vez Lindy hop y despertó sus ganas de bailar de nuevo. Imparte clases de Lindy hop y Solo jazz a la vez que coordina las redes y la parte visual de la escuela.
Héctor San Andrés
Bailarín e ilustrador, Héctor es polifacético y demuestra su pasión en todo lo que hace. Desde que descubrió estos bailes no ha parado de formarse y entrenar duro para ser uno de los bailarines más dicharacheros y enérgicos de la escena.
Rocío Morales
Todo comenzó con un consejo: "Apúntate, será un viaje de ida". Así Rocío decidió aprender a bailar Lindy hop y Solo jazz, desde ese entonces ha encontrado una pieza vital en su vida y en su aventura en el extranjero. Bailarina entusiasta y creativa que también estará encantada de ayudarte en la secretaría de Animal Jazz.
Alicia Aciz
Alicia es profesora de coros de estilo swing, jazz, góspel y soul. Además, es cantante, compositora y productora musical, lo que la hace ser tremendamente creativa y productiva en sus clases y dinámicas de grupo.
Fer Díaz
El periodismo es su profesión y la música, una necesidad que creció durante sus años en el conservatorio. Ambas vocaciones tienen algo en común: la comunicación. Cuando cambió a Bach por Count Basie, descubrió que bailar Lindy Hop es la manera más divertida de conversar con uno mismo y con los demás. Le encanta compartir todo lo que aprende.
Laura Rodríguez
Ingeniera y bailarina. Desde muy pequeña el deporte y la música han sido muy importantes en su vida, hasta que un día esas dos pasiones confluyeron en el Lindy Hop. Desde entonces no ha dejado de bailar porque es la manera más divertida de disfrutar del swing, uno de sus géneros musicales favoritos, al tiempo que estimula su lado más creativo.
Matt Seddon
Para Matt, el baile swing tiene que ver con el espíritu comunitario. Es por eso que sus mejores recuerdos son estar en una compañía de baile, enseñar en la escuela Swing Patrol de Londres y organizar de eventos. En la pista de baile pone mucha atención en la conexión con su pareja y la música, algo que le encanta compartir en sus clases como profesor.
Juan Peiró
Juan escucha jazz y blues desde que le alcanza la memoria. En 2014 vio una pareja bailando en un club de jazz, ¡Se baila! ¡Y es una pasada! Desde entonces le apasionan aún más las músicas afroamericanas, las escucha, las toca a la guitarra, nunca le dejan quieto, siempre le mueven, siempre las baila.